¿Porqué y cómo dejar de ser paciente de una vez por todas?


by Alex Grey

Paciente es una palabra que nos revela mucho del rol de una persona en el ámbito de la medicina convencional. ¿Qué significa cuando se dice que alguien ‘es un buen paciente’? Normalmente se refiere a que tiene un buen apego a las indicaciones médicas. Aunque siendo realistas; usamos ese término para decir que esa persona es obediente, que hace caso a las indicaciones médicas sin cuestionar, que se toma sus pastillas como se le indicaron o que se deja hacer intervenciones médicas sin quejarse. Este post es una especie de invitación a que no seamos ‘buenos pacientes’ en el sentido que acabo de explicar.


¿A qué les suena eso de ‘ser obedientes’ y ‘no cuestionar’? ¿En qué otro tipo de relación se dice esto como algo positivo? A mí me suena a una relación de los niños con sus padres, aunque podría aplicarse para otro tipo de relaciones como la del pueblo con el gobierno, o la del estudiante con el maestro. Pero me voy a enfocar en la del niño y padres porque ser obedientes y no cuestionar es socialmente bien visto en esta relación; y aveces (siendo optimitas) no es tan aceptado en las otras que mencioné. Esta analogía entre la medicina convencional y la relación padres-hijo me parece que es algo muy revelador de la relación médico-paciente y del sistema de salud actual en general. Mi punto (en este momento), no es fomentar lo contrario, es decir, la no-obediencia, o el cuestionamiento a las indicaciones médicas; sino poner sobre la mesa el tema de paternalizar o darle la autoridad sobre tu salud, al médico, a la medicina o al sistema de salud. Si vemos la enfermedad o la crisis de salud como la gran oportunidad que se nos presenta para sanar profundamente y crecer como personas, no podemos sólo verla pasar como espectadores o como ‘buenos pacientes’.


Creo que no hay nada más autoemancipatorio que tomar el destino de tu cuerpo y tu salud en tus manos. Esto no implica que no podamos apoyarnos de doctores, sanadores, plantas, medicinas, u otros agentes externos, esto sólo implica que la responsabilidad sobre tu salud es tuya y de nadie más. Siguiendo con la analogía, este cambio de perspectiva en cuanto a la salud es como pasar de niño a adulto en el desarrollo del ser humano. El sistema de salud actual nos trata como niños porque nosotros así lo permitimos o lo buscamos. A veces puede parecer reconfortante poder decir que si algo sale mal es porque el médico se equivocó o porque la medicina no está funcionando. Es como cuando ya siendo adultos culpas a tus papás por tus fracasos en la vida. Es vivir en el papel de víctima en lugar de ser un adulto integral capaz de tomar tus decisiones y hacerte responsable de las consecuencias positivas y negativas. Podrás pensar: ¿y qué ganó yo al tomar esta postura? Bueno, si consideras el estado del sistema de salud y lo ves como tu papá creo que queda muy claro todo lo que puedes ganar de independizarte de esa relación. Pero va más allá porque desde mi punto de vista no se puede exteriorizar la sanación, es un aprendizaje sólo tuyo; ni el doctor ni la pastilla pueden aprender por ti lo que tu enfermedad te vino a enseñar. Aveces lograrán quitarte los síntomas temporalmente pero digamos que el mensaje es tan persistente que si no le escuchas de una forma, buscará la forma en que la escuches de otras formas y sólo tu puedes recorrer el camino por donde te lleve ese mensaje. Puede que haya muy buenos sanadores o medicinas que te guíen, o hasta te acompañen por un tiempo, pero nadie puede recorrer el camino por ti. Dicho de otra forma, aveces ese camino puede llevarnos a necesitar medicina o sanadores; sin embargo, hay una gran diferencia entre darles el papel de acompañantes invitados por ti para hacer mas leve el viaje, o darles el papel de directores de tu viaje . Creo que este cambio de perspectiva puede significar un gran crecimiento en la persona que así lo decide. Como el crecimiento que implica pasar de niños que siguen el camino por donde sus papás los lleven, para después pasar a la etapa de tomar decisiones y hacerte responsable de tu vida cuando eres adulto.


¿Y en la práctica cómo hacemos esto?


Si algo de lo que dije anteriormente te resuena o te da curiosidad medítalo, dale tiempo a ver si es algo que realmente te llama.

Después puedes empezar por recordar los momentos en los que te sientes víctima de la enfermedad o del médico o de la medicina.

Transforma ese sentimiento de que alguien más tiene la culpa por el poder que te da el ser responsable de enfrentar y cambiar la situación.

Cambia el tono y la dirección de la pregunta: ¿¡¡¡Por qué me pasa esto a mí!!!? como grito desesperado buscando una respuesta externa; a un ¿Por qué me pasa esto a mí? con un interés sincero de escuchar lo que tu cuerpo o mente te está queriendo decir a través de tu enfermedad.

Inicia por demostrarle amor y respeto a tu cuerpo dedicándole tiempo para nutrirlo y cuidarlo adecuadamente.


Una vez que: 1) descolonizaste tu mente del arquetipo de víctima, 2) te hiciste una pregunta sincera sobre el motivo de tu crisis 3) pusiste atención a la respuesta que tu cuerpo te da a través de los síntomas y 4) empezaste a darle el estilo de vida que tu cuerpo necesita; puedes (o no) buscar ayuda y guía externa pero ya no vas a ser un ‘buen paciente’, sino una persona íntegra y responsable en el proceso de sanación.


#CaminoDeAutosanación #VidaHolistica #EspiralDeSalud #SanarParaCrecer

44 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo